Castillo medieval
Fortaleza andalusí del siglo X en el cerro que dio origen a Castellón
El Castell Vell, también conocido como castillo de Fadrell, castillo de la Magdalena, de los Moros o de Sas, es una de las fortificaciones de origen andalusí más importantes de la Comunitat Valenciana. Se levanta sobre el cerro de la Magdalena, en el término municipal de Castellón de la Plana, a unos 7 kilómetros del centro urbano actual. Su origen islámico se remonta a los siglos X y XI, y constituyó el núcleo primitivo en torno al cual se formó el primer asentamiento que daría lugar a la ciudad de Castellón.
El enclave tiene una relevancia histórica excepcional: el cerro sobre el que se asienta fue el lugar donde se estableció la población antes de que, en el siglo XIII, Jaume I autorizara el traslado de los habitantes al llano, dando origen a la actual Castellón de la Plana. El Cantar del Mio Cid sitúa históricamente el castillo de Fadrell a finales del siglo XI como enclave musulmán de importancia estratégica en la región.
Los restos conservados incluyen fragmentos de murallas y estructuras propias de la arquitectura defensiva islámica, aunque el conjunto se encuentra en estado de ruina parcial. Las excavaciones arqueológicas realizadas en el yacimiento han permitido documentar materiales y estructuras correspondientes a distintas fases de ocupación, lo que lo convierte también en un lugar de interés arqueológico.
El acceso se realiza desde el Camino del Desert, en las inmediaciones del monte de la Magdalena. El entorno natural del cerro ofrece vistas panorámicas sobre la llanura litoral castellonense y el mar Mediterráneo, y forma parte de la ruta del Camino del Cid a su paso por Castellón.
El Castell Vell es un bien de interés patrimonial protegido y constituye uno de los vestigios más elocuentes de la presencia islámica en el norte de la provincia de Castellón, así como del proceso de formación urbana de la capital provincial durante la Edad Media.