Ermita
Edificada en el siglo XVII sobre un monte que domina l'Alcora
La ermita de San Cristóbal se alza en la cima de un monte del término municipal de l'Alcora, desde donde domina el conjunto del pueblo y su entorno. Su emplazamiento en altura responde a la tradición mediterránea de situar los lugares de culto dedicados a santos protectores en puntos elevados del paisaje, lo que favorece la visibilidad y el carácter simbólico de la advocación.
El edificio fue levantado en el siglo XVII, en un periodo de intensa actividad constructiva religiosa en las comarcas castellonenses. La dedicación a San Cristóbal, patrón de los viajeros y conductores, ha mantenido una celebración popular asociada que incluye misa, desfile y bendición de vehículos, y que continúa celebrándose en la actualidad.
La ermita figura en el callejero local en el entorno de Carrer la Bassa, aunque el acceso principal se hace subiendo al monte que la corona. Forma parte de un itinerario peatonal habitual desde el núcleo urbano de l'Alcora que incluye también la Ermita del Calvario.
Su estado actual permite la celebración de actos litúrgicos, como atestigua la festividad anual de San Cristóbal que se mantiene viva en el municipio.
L'Alcora pertenece a la comarca de l'Alcalatén, en la provincia de Castellón, y es conocida igualmente por su tradición cerámica. La ermita, junto con otros elementos del patrimonio religioso local, contribuye a la identidad cultural del municipio.