Ermita urbana
Construida en 1536 sobre la antigua mezquita mora de Castellón
La ermita de Sant Nicolau de Bari se levanta en el carrer Alloza (antigua calle d'Amunt) de Castellón de la Plana, sobre el solar que ocupó la mezquita de la morería medieval de la ciudad. Su fundación data de 1536, cuando la comunidad cristiana transformó el espacio islámico en lugar de culto católico bajo la advocación de san Nicolás de Bari.
El edificio está catalogado como Bien de Relevancia Local (BRL). Su tipología corresponde a la ermita urbana de origen tardomedieval, integrada en el tejido histórico del casco antiguo de la ciudad.
La vinculación del inmueble con la antigua mezquita de los moros de Castellón lo convierte en un testimonio directo de la estratificación religiosa y urbanística que siguió a la expulsión y conversión de la población mudéjar en el siglo XVI, proceso habitual en las poblaciones valencianas tras los decretos de conversión forzosa de 1526.
La ermita se localiza en el entorno del centro histórico de Castellón, próxima al eje urbano que une la plaza Mayor con los barrios de expansión medieval. El carrer Alloza conserva aún parte de la trama de calles estrechas heredada del período islámico.
La fachada es sencilla, característica de las ermitas de repoblación valenciana del siglo XVI, sin grandes ornamentos exteriores pero con notable valor histórico por su continuidad de uso desde época medieval.